Castros, huellas, medidas y voluntad: SOPA perfecta!

Queridos lectores;

La pasada semana un grupo de arqueólogos afincados en Extremadura (España) decidieron, ojo avizor, ponerse los delantales. Pero no eran unos delantales cualquiera. Tenían un propósito importante, y no era conseguir uno o dos tenedores. Eran cocineros de los buenos, de carretera y manta, de harina de costal, y de carne a la brasa. Decidieron hacer un menú muy especial…

Como materia prima contaban con un suculento elenco de productos, algunos de ellos procedentes de Azerbayán, Colombia o Argentina. Los hambrientos comensales esperaban ansiosos el bocado. Había hambre de cambiar las cosas, de saciar un apetito que no se había saciado en otros banquetes.

Conforme pasaban los días, los menús iban saliendo bien calentitos, en su mayoría caldos aderezados con divulgación del Patrimonio, con voluntariado en medios rurales, o con códigos QR. Otros, sin embargo, iban bien conjuntados con la gestión, la divulgación y el papel de la sociedad para con la Arqueología… Había platos para todo tipo de boca, y menús para cualquier gusto. Algunos caldos iban exquisitamente combinados con vinos de las Rias Baixas, de Ourense y de Galiza toda. Otros, por el contrario, tenían el abolengo del Levante, de Valencia y más al norte, de la sempiterna Catalunya…

Para los de cuchillo largo, el menú incluía musealización y carnes de Valladolid, talleres didácticos con cochinillo segoviano, reconstrucciones en 3D con migas de Teruel, y cuchifrito salmantino con video-reportajes y cortometrajes. Todo ello siempre acompañado con vinos de Murcia y otros enjuagues de Sevilla, Córdoba y Cádiz. La música y las actuaciones corría a cargo, como no podía ser de otra manera, de las bandas madrileñas…

Los comensales terminaron sus platos. Sin usar ni una cuchara los platos quedaron limpios y rebañados. Habían saciado su hambre por comprender y compartir ideas y experiencias. Los cocineros tuvieron -y siguen teniendo- un aplauso de todos por tan deliciosa obra. Han conseguido crear un precedente muy importante, porque no todo en la cocina es medir el tamaño de las herramientas (sic)… Salieron todos del comedor no sólo saciados, sino esperando y deseando que llegue el próximo rancho, en el que seguro, la SOPA seguirá siendo igual de deliciosa.

Grande UNDERGROUND, grandes vosotros…

NmA.