Arqueología de bocata y paracetamol..

Todo los que necesita un arqueólogo...
Todo los que necesita un arqueólogo…

Mi amigo Henri Catania, me ha mandado esta foto. ¡Tremendo, este Catania! En su opinión, esto es lo que necesitaría cualquier arqueólogo en un trabajo de campo: agua, bocata, libreta y boli, unas monedillas para llamar desde alguna cabina roñosa y algún aliciente químico para paliar resfriados o ataques víricos varios. Es otra imagen que vale más de mil palabras, y esto me recuerda los comentarios leídos en un blog español, de un buen amigo arqueólogo :

http://arqueoart.blogspot.com.es/2013/11/una-imagen-vale-mas-que-mil-palabras.html

Me viene a la mente -otra vez, y ya van unas cuantas- las nuevas tecnologías que se emplean en la investigación arqueológica. Los 3D, la fotogrametría o la instrumentación de laboratorio es muy útil y sin duda, necesaria para perfeccionar nuestro campo, y para obtener mejores resultados. Sin embargo, qué lejos me quedan esas largas “pateadas” por campos de cereales, esos picotazos de mosquitos, grandes como gallinas hueveras, esas carreras perseguidos por toros o por perros, y esos disparos de escopeta de cartucho de sal de un paisano, molesto con los forasteros “que sólo miran al suelo”. Echo de menos también esas garrafas de vino seco y avinagrado que teníamos para quitar la sed (ahora se bebe “geitoreid”, porque somos mu finos); echo de menos los bocadillos de salami rancio que costaba dos euros (ahora se llevan los compuestos vitamínicos y los sandwiches de paté de tomate y queso, porque somos muy “chic”); echo de menos las botas altas de piel de camello, que te dejaban ampollas como kiwis  (ahora llevamos las “quéchua” con el pin de la paloma de la paz). La verdad es que si se puede trabajar a gusto, mejor, pero a veces echo de menos estar bien jodido mientras trabajo…

Conclusión. Cuán bien/mal hace una imagen (aunque sea virtualizada). Menos mal que de vez en cuando me junto con bataneros del centro de España -y fría-, que me recuerdan que no hace falta hacerse la imagen a semejanza de nadie, y que cada cual tiene una forma diferente de lamerse su “pijo”.

Va por vosotros, compañeros. Sigamos haciendo “imágenes”.

NmA.

Triste, pero escatológica historia, de un “Tresdé” y de un “Cuerre”

 

Esta narración sigue el modelo de los cuentos de Elige tu Propia Aventura. No es un ataque hacia nadie, ni es mi intención generar ninguna polémica. Tengo la osadía de dar mi opinión en honor a mi buen amigo Pablo Aparicio, arqueólogo y virtuoso de lo virtual…

 

Un caballero con un bastón blanco y gafas de sol entra en el local de una empresa cualquiera de 3D y virtualización…

 

–          Hola buenos días. Verá, yo venía interesado en poder desarrollar una cosa que tengo, pero en 3D.

 

–          Pues ha venido al lugar indicado, porque en esta empresa trabajamos con la realidad virtual desde hace años, y nuestros trabajos son realmente de calidad.

 

–          Pero, ¿ustedes son capaces de llevar a cabo cualquier trabajo en 3D? Verá, este trabajo es un poco especial…

 

–          Mire, hoy en día la tecnología está tan avanzada que podríamos hacer un 3D incluso de un objeto de menos de un centímetro. No le digo más…

 

–          Lo se, lo se, pero como le he comentado, este encargo es diferente…

 

–          Bueno, salgamos de dudas, ¿de qué se trata?

 

–          Quiero que reproduzcan ustedes en 3D un pedo…

 

–          ¿Disculpe?

 

–          Si, si, lo que ha escuchado usted, un pedo, una ventosidad, un cuesco… Lo que se llama un pedo. Yo se lo facilitaría.

 

–          Pero, ¿con qué objetivo, caballero? ¿Con qué finalidad?

 

–          Con ninguna en absoluto, la verdad. Tengo una pasta gansa y quedaría estupendamente un pedo mío en 3D en el salón de mi casa…

 

Momento del lector. Tienes que escoger una de estas alternativas:

 

OPCIÓN A) Lo siento, caballero, pero aun pudiendo hacerlo, no creemos que sea ni pudoroso ni correcto. Somos una empresa seria y rigurosa, y no podemos realizar este tipo de encargos.

 

OPCIÓN B) Naturalmente, caballero. Realizaremos ese 3D de su pedo en cuestión de semanas. Sólo tiene usted que pasar a esa sala y depositar el material en un frasco, para que podamos hacer un buen “raster”.

 

  1. 1.      Si has elegido la OPCIÓN A, fin de la historia. Gracias por tu lectura y por tu interés.
  2. 2.      Si has elegido la OPCIÓN B, prosigue con la lectura.

 

 –          Además, me gustaría realizar otro encargo. ¿Ustedes se dedican también a la realización de Códigos QR?

 

–          Naturalmente, caballero. Contamos con una tecnología y con una plantilla de profesionales de primera línea, abalados por varios años de experiencia en este sector.

 

–          Lo cierto es que el encargo de este Código QR también es un poco especial, debo ser sincero…

 

–          ¿Quiere usted hacer un Código QR de su pedo?

 

–          No, no, en absoluto. Tengo mucho dinero, pero también soy consciente de que las cosas no se pueden sobrecargar.

 

–          Entonces, dígame, ¿cuál es ese encargo tan especial?

 

–          Pues quería que ustedes hiciesen un Código QR de un eructo mío.

 

–          ¿Disculpe?

 

–          Si, si, de uno de esos eructos que uno tiene a primera hora de la mañana, pero que resultan tan propicios y personales.

 

–          Pero caballero, eso tampoco tiene mucho sentido. Quiero decir que no aporta nada su vida, si me permite el atrevimiento, y menos aportará a su familia, o a la sociedad en general.

 

–          No me importa. Ya le he dicho que tengo mucho dinero que gastar, y lo cierto es que quedaría estupendamente junto al 3D del pedo.

 

Momento del lector. Tienes que escoger una de estas alternativas:

 

OPCIÓN A) Lo lamento mucho, caballero, pero al igual que con el pedo, y aunque nos pueda reportar pingües beneficios, creemos que no tiene sentido realizar Códigos QR de cualquier cosa. De hecho, no creo que sea ni siquiera conveniente para la reputación de nuestro sector.

 

OPCIÓN B) ¡Faltaría más! Le haremos un Código QR de alta calidad, de tal forma que cualquiera que lo localice pueda tener en estéreo su eructo.

 

  1. 3.      Si has elegido la OPCIÓN A, fin de la historia. Gracias por tu lectura, y por tu atención.
  2. 4.      Si has elegido la OPCIÓN B, prosigue con la lectura.

 

 –          No se si resultará demasiado pedir que me den ustedes una tarjeta de este negocio. Se lo digo para poder tener su contacto a mano…

 

–          Pues mire, tiene usted suerte porque precisamente hoy estrenamos tarjetas del negocio, pero no son tarjetas normales.

 

–          ¡Ah! Fantástico, ¿y qué tienen de especial?

 

–          Tienen de especial que no son las clásicas tarjetas de papel de todo el mundo, sino que son tarjetas de visita que usted puede descargarse, por ejemplo, en su móvil táctil. Ya sabe que somos una empresa seria de digitalización y de realidad virtual…

 

–          Es decir, que a no ser que yo tenga un móvil táctil, o la posibilidad de utilizarlo, me sería muy difícil volver a contactar con ustedes, ¿cierto?

 

–          Cierto, caballero. Pero como usted sabrá estamos en la era de los avances y de las nuevas tecnologías. Al igual que usted pide un despropósito, nosotros estamos convencidos de que cualquiera, hoy en día, puede tener acceso a un móvil táctil y poder emplearlo…

 

Un breve silencio es roto por el cliente, quien se quita muy despacio las gafas de sol…

 

–          ¿Y si yo le dijese que soy ciego?…………………………………………………

 

Momento del lector. Tienes que escoger una de estas alternativas:

 

OPCIÓN A) Aceptar que las nuevas tecnologías ayudan, y mucho, a la divulgación del Patrimonio Histórico, pero que no son el objetivo de las investigaciones, sino una herramienta más.

 

OPCIÓN B) Considerar que la realidad virtual y las recreaciones 3D son muy útiles en el campo de la didáctica, pero que lo primero es conocer cómo llegar a la gente, qué es lo que la gente quiere, y cómo lo quiere…

 

Recordad, amigos, debemos divulgar, no vender…

NmA.

Unos excavan con llana, otros se llevan la “pana”…

De lo absurdo y lo no menos absurdo.

El “Ara Pacis” tiene goteras. Pues muy bien me parece. Mientras que en algunos países los arqueólogos se preocupan para que sus monumentos no se conviertan en piscifactorías:

(http://www.ilmessaggero.it/roma/cronaca/ara_pacis_pioggia_augusto_nubifragio/notizie/366698.shtml), 

en otros países los arqueólogos ya tienen bastante con que la administración no les bombardee la línea de flotación:

(http://www.asociacionapiaa.com/nota-de-prensa-consecuencias-del-cambio-radical-de-politica-arqueologica-en-asturias/?fb_ref=widget).

Las novedades, para no dormir, pasan por la situación que se vive en el viejo continente, con la reivindicación de los derechos de los trabajadores en Arqueología. Parece que los compatriotas italianos cogen algo de ventaja:

(http://storify.com/archeologi/riconoscimento-ai-professionisti-beniculturali),

mientras que los colegas de España tienen bastante con oponerse a las nuevas leyes que desprotegen el Patrimonio Cultural:

(http://amtta.blogspot.it/p/sala-de-prensa.html).

Por cierto, y para seguir meando fuera del vaso, Oxford se ha gastado los” cuartos” para  demostrar que hay una relación directa entre el tamaño del trasero y la inteligencia de las mujeres (http://www.santicontreras.com/2013/10/en-las-mujeres-hay-relacion-directa.html).

¡Pero no importa!, porque todos estamos muy contentos de que por fin se estrene próximamente la película de Pompeya, la de Noé o la de Hércules:

 (http://www.youtube.com/watch?v=iJyXuA8suoc&feature=youtu.be&noredirect=1)

 (http://www.youtube.com/watch?v=R6dOiF6ggk8)

(http://www.youtube.com/watch?v=eBq1AupSrLI).

Nota para mi amigo Láncaster Williams: no se te ocurra estrenar tu segunda parte de aventuras a la vez que estos eventos, porque no te comes un colín: (http://eldiariodelancasterwilliams.blogspot.com.es/2013/11/nueva-encuesta.html).

Al unísono siguen resoplando trompetas de avance tecnológico en materia de investigación histórica:

(http://archeomatica.it/ict-beni-culturali/anche-le-catacombe-di-priscilla-su-street-view),

con interesantes trabajos de gente dedicada a la “virtuosidad” del Patrimonio Histórico (¿o era virtualización?) que no dejan de sorprendernos :

(http://pabloaparicioweb.blogspot.it/).

Muchas trompetas para mis delicados oídos, creo yo, aunque sí resopla alguna que otra cornetilla entre trombones, como la publicación de muchos e interesantes monográficos y números de revistas de investigación local:

(http://cecampomontiel.wordpress.com/recm/) avocados, por desgracia, al deceso público porque no tienen entre sus filas al clásico lameculos de turno. Una pena más…

Por suerte algunos colectivos de investigadores repuntan en este mundo de cabronazos:

(http://www.ajipa.es/),

algunos con verdaderos incentivos por y para la sociedad:(https://www.facebook.com/pages/PROYECTO-HUELLAS-educaci%C3%B3n-j%C3%B3venes-y-patrimonio/127318710707248?viewer_id=1043776987),

otros apoyando directamente a los jóvenes investigadores: (http://www.entornojamila.es/).

 Alguno que otro se dedica a discernir, no sin elocuencia, a saber “a qué huelen realmente las nubes”:

(http://pi3dra.tumblr.com/post/66766118303/los-ausonios-un-pueblo-fino-y-seguro),

mientras unos pocos se empeñan en demostrar lo absurdo que se puede ser por beber vino caliente de un brick: (http://www.elmundo.es/cultura/2013/11/20/528c054963fd3dda718b4579.html).

Sólo falta que a algún lumbreras se le ocurra escribir algo de la ruta del Bacalao o de los clubs de alterne, empleando metodología arqueológica (¡avisaos estáis!). Ahora bien, quién soy yo para darle un repaso de la situación de la Arqueología, si ya lo hace fantásticamente mi amigo Jenri:

(https://www.facebook.com/Labdejenri?fref=ts),

y si además, como ya le dijeron a mi amigo Bruce Willis en una de sus películas, “no soy capaz de vigilar ni un vaso de pis caliente”… Y llega la Navidad, y con ella regresa El Lobo…

 NmA.